(19/8/19) Lourdes Araya, hija del afiliado minero Hugo Araya (53, trabajador en Cantera Piatti donde hace veinte años que trabaja en el taller de soldadura) viajó el 8 de agosto rumbo a Curutiba, Brasil, en el viaje de intercambio cultural que cada año organiza Rotary Club Sierras Bayas con el siempre apoyo de AOMA Olavarría, a partir de una excelente iniciativa de la comisión directiva del Sindicato minero que conduce nuestro secretario general Alejandro Santillán.

“¿Cómo se dio de ir de intercambio?, te cuento: las chicas del Rotary fueron a la escuela a promocionar el intercambio y me había gustado la idea. Le comenté a mamá para ir a la reunión, aunque no le agradaba demasiado la posibilidad de que viaje y mucho menos a mi papá. Pero fuimos igual. Pensé que no iba a tener la posibilidad porque no venía muy bien que digamos en la escuela. Pero resulta que era la única que fui a la reunión, así que pensé que podía tener alguna posibilidad. Empezamos a hablar y luego llegó otro chico, al que conozco y sé que tenía mejores notas que yo, y ahí se me bajaron las expectativas y las esperanzas” comentó contando Lourdes Araya (16 años, cumplidos el 1 de agosto), en una de las oficinas de la sede de AOMA Olavarría, antes de emprender el viaje hacia tierras brasileñas.

“Vi los países que había y me gustaban. Yo había elegido Estados Unidos y Canadá, me gustaban más; también estaba Europa, pero no me gustaba demasiado, y como descarte elegí Brasil, que finalmente me tocó” siguió contando, mientras miraba de reojo a su mamá (Mónica Rossi, 49).

“El tema nuestro, en cuanto a que veía difícil que pueda viajar, era por el tema dinero –contó mamá Mónica- más que por la experiencia de Lourdes. Era preocupante el tema dinero. Es que si bien allá tiene los gastos pagos, acá se pudo hacer todos los trámites gracias a AOMA que se hizo cargo de todos los gastos, así como pasajes, visa, todo lo que hubo que hacer nos ayudó. Pero en ese momento veíamos que era difícil, porque no estábamos interiorizados. A la reunión yo la llevé pero pensaba que no iba a ser la elegida, porque había chicos que tenían mejores notas que Lourdes. Y a la hora de presentar la planilla de inscripción el otro chico no la presentó, porque dijo que no quería viajar. Había ido solamente para averiguar cómo era, así que quedó solamente la planilla de Lourdes”.

En tanto que Hugo, el papá, tampoco estaba muy convencido. “No, realmente. Sobre todo porque uno es medio chapado a la antigua, porque nosotros a los 15 años todavía andábamos jugando con la bolita y si salíamos íbamos con los padres. Me costó un poco aceptar que se vaya casi un año a Brasil. Son once meses en realidad. Y la idea inicial era decirle que no viajara, pero…”, comentó. “Es que uno está más en el trabajo que en la casa, y me decían que eran sólo once meses, que la experiencia es otra y es muy buena, que iba a volver con otra cabeza. Entonces ahí uno puede pensar que es egoísta en no dejarla ir. Y también estaba el tema del dinero, pero lo que hacen AOMA y el Rotary Sierras Bayas hace que los hijos de un trabajador, que labura ocho horas por día, tenga la misma posibilidad que cualquier otro y se pueden ir a conocer otros países, lo cual está muy bueno”, afirmó Hugo.

Cuando le confirmaron a Lourdes que iba a viajar, fue la gran sorpresa. “En noviembre del año pasado me confirmaron que viajaba. Llegué de la escuela, muy cansada, y me llegó un mensaje al celular. Me decían que se pusieron de acuerdo y que por votación inánime les gustaba que yo fuera de intercambio. Estuve un tiempo para responderle a la chica del Rotary que me escribió. Después me preguntó si había leído el mensaje y le dije que no sabía qué responderle”, contó Lourdes.

“Me habían dicho que hacía intercambio, pero no me habían dado el destino” dijo Lourdes, y en abril le confirmaron que era Curitiba.

“Al principio no me gustaba mucho, porque a Brasil yo lo había elegido por descarte. Tenía dudas. Pero luego mi mamá me incentivó mucho. Mi familia brasileña me mandó mensaje y empecé a coparme. Voy a estar con tres familias y me llamó la primera con la que voy a estar, e inclusive me mandaron videos de cómo es Curitiba y me gustó”, siguió diciendo Lourdes, que fue a la charla en AOMA acompañada por sus padres, su hermana Mara (21) y su sobrino Franco (2), mientras que tiene otras dos hermanas: Silvina (29) y Karen (26).

“¿Mis compañeros de la escuela?, le gustó la idea también. Es que el viaje de estudios de egresados también es a Brasil. A mí me gustaba mucho Canadá, también Estados Unidos, porque me defiendo con el inglés. ¿Portugués?, sé lo básico aunque voy a tener profesora particular los primeros cuatro meses, y también tengo que ir a la escuela” explicó la joven minerita sierrabayense.

“Creo que los chicos no toman el intercambio como debería ser –dijo mamá Mónica-, ya que ella se vino un poco abajo cuando supo del lugar. Lo toman como un viaje, como un paseo, y no es así. Yo le decía que el país es lo de menos, que lo importante es vivir con otras familias, vivir una cultura diferente, comer otras comidas totalmente diferentes, convivir con gente que no son de su propia familia. Tienen que tomar esa experiencia, no el país. Canadá o Estados Unidos le gustaba porque es un estilo de vida muy diferente, pero no pensaba en la familia o en lo que iba a vivir o compartir. Entonces le hice ver esas cosas y comenzó a pensar las cosas de otra manera, y luego la “mamá” brasileña le mandó algunas cosas y le gustó”.

“Me mandó mensajes de whatsapp o Instagram, también videos de Curitiba” dijo Lourdes, quien ya está viviendo con su nueva familia (Natalia y Sergio son sus “padres” brasileños, y tiene tres hermanas, de 9, 16 (está en Italia en este momento, de intercambio) y 19 años.

“Nosotros vamos a recibir en este intercambio a una chica de Francia. Hicimos cursos los papás anfitriones, de distintos distritos, y nos asesoraron de algunas cosas. Va a llegar a la Argentina el 1 de septiembre. Ya se comunicó su mamá conmigo, no sabe inglés y cero castellano, y con la mamá hablamos vía traductor. Me decía que está ansiosa la nena, quiere saber adónde va a venir, qué va a ser. Se había asustado un poco porque se filtró su número de teléfono y muchos le mandaron mensajes, así que eso la asustó porque no sabía quién era y cómo era la familia anfitriona, pero ahora la mamá habló conmigo y está tranquila” explicó contando Mónica, que están esperando a la joven francesa que vivirá con ellos en Sierras Bayas, más precisamente en el barrio ubicado frente a Huecufu Hum. Mientras tanto, Lourdes ya está haciendo su experiencia de intercambio en Curitiba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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